¿Cómo saber si estoy en una relación violenta?

Escribe: Deni Figueroa

Cuando inicias una relación todo parece perfecto. Los mensajes, las salidas y los pequeños detalles, en conjunto con las grandes cantidades de dopamina que segregamos en esos momentos, alimentan el enamoramiento y nos hacen fantasear con vivir una historia como la de A todos los chicos de los que me enamoré.

Un noviazgo violento parece algo que no nos pasará a nosotras, sí, sabemos que existen relaciones tóxicas por los memes o los videos en los que se hace burla de estos comportamientos, quizá incluso nos parezcan divertidos. A los 15 idealizamos tanto a nuestra pareja que la creemos incapaz de hacernos daño y, muchas veces, esto nos impide ver las primeras señales de maltrato.

Entonces, ¿cómo es que podemos identificar las primeras señales de alerta?

Te prohíbe cosas: Estas prohibiciones suelen girar en torno a actividades que realizas, la forma en la que vistes, te maquillas, o las personas a las que frecuentas. Asimismo, comienza a controlar tus redes sociales, se vuelve común eliminar amigos o dejar de seguirlos, evitas hacer ciertas publicaciones o dejas de subir fotos, inclusive le das acceso a tus redes sociales a través de tus contraseñas, todo esto para evitar discusiones y mal entendidos o como una muestra de amor hacia tu pareja.

Hace que dudes de ti misma: Desacredita tus opiniones y comentarios, comienzan las agresiones verbales haciéndote sentir tonta. Comienzan las humillaciones mediante críticas a tu cuerpo, comparaciones entre tú y otras chicas, te hace sentir menos o culpable por los problemas que se llegan a presentar en la relación.

Celos desmedidos: Desea conocer cada uno de tus movimientos y con quién estás en todo momento. Insiste en que todos tus amigos, e inclusive extraños que te hablen en la calle, desean tener una relación contigo o que tus amigas te presionarán para que lo engañes.

Juegos violentos: Te pellizca, empuja, jala del pelo ocachetea asegurando que juega contigo

Es importante señalar que mediante estas acciones es que los agresores comienzan a aislarte de tus grupos de amigos y otras redes de apoyo; atacan tu autoestima, de tal manera que pongas en duda tus propias experiencias, sentimientos y opiniones; además, comienzan a aparecer maltratos físicos que harán pasar por juegos. Esto se refleja a través de comportamientos como: el aislamiento, evitar hablar de esa relación con otras personas, incluidos tus padres y una excesiva atención al celular.

Si bien, estas violencias comienzan de manera paulatina y son casi imperceptibles en un primer momento informarnos es la mejor manera de aprender a detectarlas, compartir esta información con tus padres y mantener una comunicación constante y abierta también es una forma de protegernos y brindarles las herramientas necesarias para ayudarnos a construir relaciones sanas.

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